El mundo se mueve de una manera acelerada debido a los
procesos continuos de competitividad del querer ser siempre el mejor a como dé
lugar, y solo aquellas sociedades que están a la par en la modernidad
tecnológica, científica y humana pueden respirar de cierto modo más tranquilas,
pero que al final no les es suficiente; el ciclo éste, del desarrollo no se los
permite. Ante esta cambiante constante se ve la necesidad de estructurar y
repensar la educación de aquellas sociedades presentes y futuras para que con
eficiencia y eficacia contribuyan a la construcción de poblaciones humanas que
se preocupen por el principal factor de desarrollo en el planeta: la persona.
Las transformaciones sociales traen consigo mismo nuevos
retos, desafíos y riesgos que son necesario tomarlos para poder tener ese
ligero acercamiento a la educación de calidad y para la vida, la cual debería
centrarse más en la construcción del ser para que aprenda a vivir con sus
pares; “paradójicamente el hombre conquista el espacio y las personas en la
tierra ni se hablan” ese es el impedimento que no deja crecer. Las personas
deben estar educadas para que manejen adecuadamente sus emociones, sentimientos
y deseos que son bastantes disidentes. La comunicación asertiva de las personas
se ubica en una línea muy delgada en el que a un lado está la pasividad y en el
otro la agresividad.
Un clima de comunicación asertiva está basado en los
valores humanos, que hacen posible el buen comportamiento entre las personas,
el respeto de los derechos propios y del otro, marca la efectividad en las
relaciones y promueve un alto nivel de autoestima.
El presente ejercicio investigativo sobre La Comunicación
Asertiva en el Aula, intenta ser un experimento educativo que de apertura al
cambio personal y social entre los estudiantes, es prestarle la atención
necesaria para que conjuntamente se construyan ideas, pensamientos, sentimientos y emociones paralelamente
respetables desde el aula hacia el contexto social y familiar; el cual es
posible lograr desde la escuela a través de los pactos de convivencia acordados al inicio del año escolar; es concienciar y sembrar esas semillas de paz
que posibiliten la tranquilidad interior desde el niño o niña y así, se pueda
ir contrarrestando muchas de las problemáticas que afectan las relaciones
sociales entre los educandos, como la intolerancia, la aceptación, la violencia
y la deficiente comunicación que en su extensión contribuyen al deterioro de
los ambientes y climas de aprendizaje.
En la comunicación asertiva se aprende a hablar con
propiedad y seguridad, respetar al otro, trabajar en equipo, no hay agresión,
se evita herir al otro, la comunicación es cierta, directa y equilibrada, todos
ganan, hay autocontrol, se es tolerante, honesto, se expresa sin dañar al otro,
y un conjunto más de relaciones humanas que hacen posible la convivencia
pacífica.
A través de la comunicación asertiva se logran obtener
resultados significativos cuando se quiere expresar algo, o cuando se enfrenta
ante una situación de conflicto. Según (Yagosesky,
2016) : “La asertividad es una forma de comunicación basada
en el respeto por uno mismo y por los demás. Implica poder expresar de manera
clara, directa y honesta aquello que consideramos justo para nosotros y que
obedece a lo que sentimos y deseamos realmente"
La falta de diálogo y las grandes dificultades en la
comunicación han sido responsables de tragedias y catástrofes humanas en el
mundo entero, de las cuales nadie está a salvo. Es por ello, que se hace vital
y oportuno hablar de la construcción de lazos de comunicación que faciliten ese
camino hacia la paz y la no violencia desde la educación. Una educación que
brinde la posibilidad de crecer humanamente, de mejorar los saberes de los
estudiantes a través de la cultura del ejemplo, que promueva los valores
humanos, donde se aprenda lo que verdaderamente se tiene que aprender, ayude a
construir ciudadanos honestos y asertivos, que facilite la interacción social
en el contexto y permita llegar a acuerdos y cumplirlos responsablemente.
“Como lo es su razón natural, el hombre necesita interactuar con otros,
establecer canales de comunicación asertiva para intercambiar conocimientos,
desarrollos y mantener el equilibrio social entre las generaciones; y para ello
requiere de personas con ética, que aprendan a ser, conocer, hacer y a vivir en
paz. “El comportamiento asertivo reduce las posibilidades de dañar, culpar o
alienar a otros”. (Alfonso, 2015)
Finalmente es importante considerar el papel del maestro en
este proceso, partiendo desde el concepto de que es en el aula de clase donde
se produce la magia de la educación, donde se genera espacios de participación,
se construye el conocimiento significativo, se lucha por la libertad humana,
todo en procura de convivir con unos mejores ciudadanos y de tener unos estilos
de vida saludables; es el maestro el encargado de despertar esa curiosidad,
posibilitar los espacios de aprendizaje, incentivar los logros, acompañar a sus
alumnos en el logro de sus metas e investigar su práctica pedagógica.
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